Para encabezar este blog, no encontraba la palabra adecuada para describir la sensación que se tiene al ser mochilero. Entre tantas palabras como privilegio, orgullo, dignidad y honra; escogí una palabra que, ademas de englobar a las susodichas, tiene una peculiaridad única que la pone, en cierto sentido, por encima de las otras. Honor.
El honor es una cualidad moral que lleva al sujeto a cumplir con los deberes propios respecto al prójimo y a uno mismo. Se trata de un concepto ideológico que justifica conductas y explica relaciones sociales.
En base a esta definición, el ser mochilero es un honor, ya que cumplimos las tres cosas inherentes que se requieren para que esta forma de vida, sea honorifica.
1-. Cumplir con los deberes propios respecto al prójimo y a uno mismo: El hacer el bien a las personas que nos rodean y respetarlos, es uno de los principios básicos que debe tener grabado en su mente y corazón, todo aquel que se hace llamar mochilero. Respetamos al prójimo cuando no contaminamos de ninguna manera el medio ambiente. También los respetamos cuando nos dan un voto de confianza, no traicionamos esa buena voluntad realizando algún mal. Por ejemplo, al viajar haciendo "AUTOESTOP", he conocido chóferes que nunca han compartido un viaje con un extraño, y al principio, se sienten desconfiados y algo inseguros. Pero a medida que la conversación fluye, dichos chóferes se han mostrado mas abiertos a conversar y a ayudar, El mantener ese trato amigable y respetuoso durante el viaje, hace que esa persona que en un principio se mostró insegura en ayudarnos, en el futuro, ayudará sin ningún inconveniente a otro mochilero que necesite de un vehículo para transportarse y/o pasar la noche. Si traicionamos la confianza de las personas que nos ayudan, le cerramos las puertas a que ayuden a otras personas que viajan haciendo autoestop. En resumen, si respetamos al prójimo, seremos capaces de transformar su mente y forma de tratar a los mochileros.
2-. Justifica conductas y relaciones sociales: aunque nuestra conducta para la gran mayoría de las personas sea un tabú, o algo abstracto e innecesario, para nosotros si tiene sentido el viajar por el mundo con una mochila y enfrentándonos a cualquier tipo de adversidades. Lo hacemos porque no queremos estar sujetos a una rutina. Somos el té fuera de la taza, por no seguir un patrón de vida que la sociedad en general nos inculca desde el mismo día que empezamos a tomar nuestras propias decisiones. Estudiar, trabajar, tener familia, ser alguien en el mundo. La gran mayoría de la población mundial sigue ese pensamiento. No esta mal estudiar, no esta mal trabajar y mucho menos es un pecado tener familia. Pero, donde queda el compartir? Donde se nos enseña a ser felices? Existe una universidad que te enseñe a compartir con los demás lo poco que tenemos? Que profesión te enseña a conocer otras culturas, aprender de ellas y convivir con personas que tienen una forma de vida diametralmente opuesta a la nuestra? Que herencia y enseñanza le daremos a nuestros hijos si la mayor parte de su niñez la pasamos detrás de un escritorio? Por experiencia propia, puedo decir que no existe nada mas gratificante que el compartir, enseñar y el hacer feliz a otros. Es una satisfacción única que nos hace feliz. El relacionarnos con otras personas y aprender de ellas, no se compara con ningún titulo obtenido en una universidad. Lo que aprendemos en cada viaje que realizamos, es un tesoro invaluable que no se compra ni se vende. Se vive y se enseña.
Por lo tanto, siéntanse honorables si su objetivo en la vida es vivirla al máximo compartiendo con otros y viajando. Aunque nos llamen rebeldes, locos o anormales, recuerden que es un honor ser así. Es el resto del mundo quienes están mal por seguir un modelo de vida que no solo los consume, sino que no les reporta felicidad. Arriésgate a ser diferente, y no te arrepentirás. Arriésgate a viajar y compartir y podrás contarles a tus hijos, las mejores aventuras que escucharan en sus vidas. Sal del molde que esta sociedad te impuso, y transforma a otras personas compartiendo.
Viaja y se feliz honorable mochilero.